Amores

No hay alegría más grande que salir de esta ciudad… que ahoga. Mi año nuevo fue tan feliz como nunca. La sensación es dificil de expresar. Es sentirse tan vulnerable, tan pequeño… pero con el alma tan libre y llena sólo de felicidad. Lo mejor es el silencio… un silencio que te deja sin aire… un aire que limpia tu mente… una mente tan carente de preocupaciones. Esa es mi felicidad, sentirme tan lejos que no pueda saber de nada ni de nadie. La única preocupación de mínima supervivencia, sólo para encontrarse con lo que eres. Llegar a las 5am es una fantasía. El olor a ordeño, los campesinos con sus ruanas tienen entre sus manos el tinto caliente, que los reconforta en una mañana que sólo promete la rutina del compromiso de un trabajo. Al llegar sólo sabes que es el sitio al que perteneces y en el que dificilmente puedes dejar de pensar. Es como esos amores profundos, amores que no puedes dejar de tener, de ver, de sentir, de inundarte con su ser.

Hay que llegar al páramo. Son las 6am, el lechero nos sube hasta el alto de la cueva. Son los 80mins mas ansiosos pero reconfortantes del viaje. Vamos recogiendo cantinas por el camino; niños, ovejas, ancianos en cuya mirada sólo se ve la esperanza y tranquilidad de una vida tan sana como su tierra. Y es allí en el alto, dónde me encuentro con la sierra. Algo que no se puede contar, sólo contemplar. El poder de una imagen que guardas en tu alma y que sólo es un anhelo de volver. La casa de los herrera :D Don miguel, que personaje ese… es que no me alcanzo a imaginar todas las historias de montañas que tiene metidas en su cabeza. Además es un afortunado porque nació allí, las montañas son sus padres, su vida.

El soroche, sensación fea. Aunque para ser la primera vez estuvo considerablemente inofensivo. Luego, cada vez que subia me sentia mejor. Y nada que decir cuando ya, luego de 6horas de camino te encuentras con aquella punta blanca y suave, y te das cuenta que no hay nada más, solo la intensidad del viento que te golpea fuertemente, y lloré. Lloré porque no hay ningun otro motivo más grande que buscar la cima del cielo.

Las montañas me quieren y yo las quiero a ellas. Ojalá el final de mis dias sea en una. Donde la tranquilidad repose en mis mas profundos pensamientos.

Definitivamente no se necesita nada más. Nada más que estar junto a ti en aquella montaña anhelada.

Encuentro.

Etiquetas: , , , , , , , , ,

2 comentarios para “Amores”

  1. Saint Dice:

    Al igual esos amores se desvanecen… se cuelan entre los dedos como si fueran agua, pero así como caen, flotan.
    La vida (para MI) es un constante ir y venir de fluidos ciclicos, (duros, crueles, agradables, fantásticos, emotivos) solo debemos cumplir con ese ciclo y entregarnos con gozo a la marea.. esta nos llevara a la cima mas recóndita. Nuestra cima, nuestro culmen desconocido.

    Y entregarme a la marea no es dejarme llevar por la masa.. entregarme a la marea es escuchar a mi intuición y guiarme por ese grandioso sentido de interpretación del universo abstracto.

    Tu eres un motivo de inspiración, un motivo de felicidad dentro de mi silencio y mi soledad.

    No pretendo nada grande.. solo pretendo expresar mi admiración por tu obra.

    Un abrazo

    Pd. Me alegra haber establecido contacto contigo.. (hace mucho tiempo lo intente y lo conseguí!)

    Santiago

  2. one mandarino Dice:

    No hay algo más parecido a la vida, la montaña.
    Es una relación de amor y de odio.
    Es una constante negociación.

    Cuando estuve en el Cocuy, me desgarraba las piernas la montaña, pero a cambio me regalaba el aire nuevo, el blanco perfecto de las cumbres, acantilados, lagos, me regalaba todo, se dejaba caminar, me calmaba la sed, me hacía sentir mínimo, frágil, pero fuerte, vivo.

    Tengo, y en el sentido de obligación, que volver.

Escribe un comentario